El jueves día 18 he tenido la satisfacción de ser el anfitrión de Cándido Méndez en la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales. El Secretario General de UGT vino a visitarnos, invitado por la Facultad y por la Asociación de Antiguos Alumnos de la UAH, para intervenir en el IV Ciclo de Conferencias sobre  los “Retos de la economía española en la actualidad”. Fue el suyo un discurso informal, aunque no improvisado, seguido con gran atención por los estudiantes, profesores e invitados en general, que llenaban el Aula Magna.

Cándido Méndez aseguró que la “repercusión tan brutal de la crisis en pérdida de puestos de trabajo se debe a la estructura de nuestro sistema productivo, demasiado dependiente del sector de la construcción”. “Una buena parte de nuestros problemas -añadió- se deben al maridaje de intereses entre los sectores inmobiliarios y financieros”. Y la solución a esos problemas no son las tan traídas y llevadas reformas laborales, aunque el máximo responsable de UGT aseguró que “nosotros vamos a hablar de esos cambios posibles, pero lo que debe quedar claro es que el motor de la creación de empleo es la actividad económica, el crecimiento económico, en contra de lo que dicen muchos que desearían una salida de la crisis basada en unos cambios laborales que permitan una explotación más intensiva de la mano de obra”.

En cuanto al futuro de las pensiones, Cándido Méndez acusó al Gobierno de estar contradiciéndose a sí mismo, con una propuesta que va en contra de las posiciones que defendía hace tan sólo unos meses. Recordó que ya existe un acuerdo para incentivar el retraso voluntario de la edad de jubilación, pero, en su opinión, la propuesta de retrasar la edad legal de retiro hasta los 67 años, sólo ha servido para generar incertidumbre en la opinión pública española. “Los sindicatos -afirmó rotundamente el Secretario Geeneral de UGT- nos oponemos a ese retraso de la edad legal de jubilación de una manera firme y razonable. No creemos que el consenso nacional planteado por el Gobierno pueda pasar por una propuesta como esa”.

Méndez subrayó el dato de que el gasto en pensiones es inferior en España -en términos de porcentaje sobre el PIB- a la media europea. Y crítico un doble fenómeno que acorta dramáticamente la vida laboral media de los trabajadores: cada vez se retrasa más la edad de incorporación al mercado laboral y cada vez son más los trabajadores de poco más de 50 años que son expulsados del citado mercado laboral por estrategias empresariales. Unas estrategias -añadió Méndez- que “acaban teniendo costes muy altos para el Estado y para los propios individuos afectados por planes de prejubilación”.

El máximo responsable de UGT comenzó su disertación diciéndoles a los estudiantes que tomaban notas aplicadamente que “no está mal recordar el origen de la crisis actual, que no es otro que la especulación financiera, aunque las víctimas principales estén siendo las clases trabajadoras de todo el mundo”. A su juicio, otra víctima “colateral” de la crisis es la política democrática, el poder de los parlamentos como máximos representantes de la soberanía nacional, ya que “son los mercados financieros los que siguen marcando la pauta y no hemos visto una reacción adecuada desde las instancias políticas de la Unión Europea”.

Una prueba de ese poder de los mercados financieros por encima de los representantes democráticos la ve Cándido Méndez en la exigencia indiscriminada de reducir los déficit públicos, cuando, no es lo mismo el déficit en que se incurre para financiar gasto corriente que aquel otro que va destinado a infraestructuras, educación e inversiones que garantizan el desarrollo futuro del país.  Esos déficit en “aras del futuro” no deberían ser tenidos en cuenta a la hora de establecer los límites que marca el pacto de estabilidad.

Esta cita con Méndez era especialmente oportuna, me parece, para esclarecer algunos aspectos esenciales que están siendo abordados estos días en las conversaciones que mantienen el Gobierno y los grupos parlamentarios para tratar de sellar un pacto sobre las medidas que necesitamos para iniciar la recuperación.

Las preguntas tras la conferencia fueron muy abundantes y dieron lugar a un debate franco y a veces apasionado, especialmente con los estudiantes, que demostraron que al menos en la Facultad de Económicas los alumnos siguen con mucho interés lo que ocurre en la economía y sociedad españolas. No hay mejor augurio de unos futuros buenos economistas.

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